No todo es malo la primera vez
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Siempre que se habla de la primera vez se suele hablar con sorna sobre la inexperiencia, la torpeza, las risas, el nerviosismo… pero hoy me he propuesto mirarlo desde otro punto de vista. A ver, evidentemente no es igual el comienzo que el resto de experiencias, sobre todo porque se va cogiendo práctica y gusto (nunca mejor dicho), al asunto en cuestión. Pero esa primera vez es algo realmente curioso, porque o piensas en todo o no piensas en nada, sólo sabes que ese momento cambia tu vida y no porque sea o no sea la persona de tu vida con la que te estás acostando, sino porque a partir de ese momento ya no eres virgen. 
Evidentemente este es un pensamiento efímero que tienes al día siguiente, junto con la cara desencajada y una extraña sensación de culpabilidad, pero orgullosa…¿qué curioso no? No me refiero a que sea un momento trascendental, pero sí a que esa es la sensación que te da en ese momento. Aunque ya hayas podido ver desnuda a la persona que tienes ante ti en la cama, la ves diferente porque sabes que ese es el primer desnudo de cuando lo vas a hacer…tus primeros pechos, tus primeros muslos, tus primeros besos, todos de cama. Puede que haya mil experiencias mejores, sexis, eróticas, complacientes o como queráis, pero a éste le guardo un especial recuerdo ya que nunca vuelve a ser la primera vez…o sí, nunca se sabe.
Ozule
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